|
Otros artículos sobre ARCO2000:
* Arco2000: balance al cierre
* Un tiempo (unas pocas líneas sobre Facing
Forward)
* Sorpresas y no sorpresas en un rápido
recorrido español
 |
Dislocadas imágenes de construcción femenina.
Tres divertidas: la mujer como artificio cosmético
(autorretratos de Micha Klein) una tecnodisolución
de la ciberfemme (Kiki Seror) en obscenos bloques de texto
digitalizado (enormemente promisorio en cuanto a las relaciones
texto-afectivas, cuando menos) y un retrato frontal, demasiado
frontal, de La_mujer "tel_quelle" por
Thomas Ruff. |
| Que su pulso vibre y el encuadre aparezca movido -en
la cámara del fotógrafo frío por
excelencia, a quien jamás se le había escapado
ni el menor poro ni la máxima nitidez de enfoque-
resulta quizás ilustrador de aquella conocida tesis
freudiana según la cual la visión de los
genitales femeninos sería la insostenible por excelencia
(tesis que aquí, contra Courbet, encuentra cierta
base empírica). |
 |
 |
Una segunda parada en el project room de El Búlgaro,
un artista del tiempo de El Greco pero con una deformación
de la vista contraria (si es que no complementaria) a
la de su coetáneo. Dentro del juego inteligente
al que Nedko Solakov nos tiene acostumbrados, ironizando
siempre sobre la consistencia de las autorías y
las presencias ficcionales de los agentes implicados en
el proceso de construcción social de la obra de
arte, esta invención de un artista clásico
con distorsiones paranoides de la mirada resulta un brillante
e irónico juego en el que al espectador se le plantea
un juego de adivinanzas ¿quién es quién?
¿Fue el Búlgaro, probablemente, un desdoblamiento
patológico (redobladamente patológico) del
propio Greco? ... |
| Dos paradas más -esta vez en localizaciones del
cada vez más gastado género de las instalaciones:
una que hace evidentes concesiones al espectáculo,
si bien con un tono inatacablemente ligero, la de Franklin
Cassaro -cuya mayor virtud es justamente la falta casi
absoluta de pesadez. |
 |
 |
También el devenir aéreo -duchampianamente
infraleve- pero esta vez de las ideas, de las palabras
y las intervenciones sesudas de los teóricos, parece
el tema sobre el que ironiza la instalación de
Gabriel Kuri. |
|
Por último, una parada epilogal en zona de silencio.
Unas hermosas series de pinturas blancas (de Peter Wegner)
que despliegan un elegante postminimalismo muy tipo
Agnes Martin -incluso más que Ryman. Connotadas
irónicamente, eso sí, con indicaciones
referentes al registro de pantones utilizados y las
referencias técnicas, resultan un buen lugar
para detener este breve paseo -un paseo que tanto acepta
los sobresaltos y las salidas de tono como aprecia,
realmente, estas pausas de silencio. En ella, pues,
elegimos detenernos. Por hoy, al menos (domingo, 13
de febrero de 2000).
|
 |
|