La sangre, los signos y las estrellas
Joan Fontcuberta. Contravisiones
Lidia Gª-Merás
Sala Millares del Ministerio de Educación y Cultura. Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales (antiguo MEAC).
20 enero/19 marzo de 2000

Tan sólo un 4% de la población es donante de sangre, ese fluido vital metáfora -dicen- de la vida, aunque sin duda, de manera más inmediata, claro síntoma de una muerte imprevista. En su serie "Hemogramas", Fontcuberta fotografía y manipula gotas de amigos o desconocidos (apuntando sus iniciales, fecha de donación y número de toma) que después amplifica descubriéndonos sugerentes grietas y bellos matices cromáticos formados por la coagulación sanguínea. El resultado muestra singulares abstracciones plásticas en las que, Biología y fotografía unidas, revelan la intensa belleza que reside más allá de la percepción humana convencional.

En "Semiópolis", que parece aludir a la Calípolis platónica (una ciudad utópica gobernada por ancianos eruditos) propone un viaje de dimensiones siderales a una ciudad de signos. A través de páginas extraídas de diversas obras escritas en el lenguaje Braille, tan difícil de interpretar para el que puede ver como inaccesible sería para un ciego el hecho de contemplar las fotografías de Joan Fontcuberta, observamos la impresión en relieve de pasajes del Génesis bíblico, La Odisea, las Profecías de Nostradamus o El Aleph. Volúmenes fundamentales que conforman una ciudad de signos aparentemente inmutables ante la cual, únicamente la presencia amenazante de un insecto que asoma de imprevisto por uno de los flacos de El origen de las especies, parece cuestionar. Más apacible resultan, en apariencia, las "Constelaciones", donde se simula un cielo nocturno mediante insignificantes mosquitos fotografiados sobre un parabrisas de automóvil. Estos han sido estrellados (luego, por tanto, podemos considerarlos estrellas), paisajes de un Universo elaborado a partir de cadáveres de insectos que acabaron su vuelo en un cristal y que ahora conforman luminosas estelas cósmicas. Fontcuberta ofrece al espectador sangre, signos y estrellas, imágenes de las que realiza una lectura alterada, ambigua y contrapuesta. Contravisiones.

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